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. La historia del libro de la ley tendería a eliminar cualquier posibilidad de especulación respecto al origen de la frase ya que según Crowley le fue dictado por un espíritu llamado Aiwass durante una estancia en Egipto. Sin embargo, de todos es sabido que hubo cierta influencia del “Gargantúa” de François Rabelais en la creación de la Thelema de Crowley. En dos versiones electrónicas del Gargantúa en francés antiguo podemos encontrar que el verbo querer está conjugado "vouldras" cuyo referente moderno más cercano es el futuro simple de la segunda persona del singular, voudras; es decir, en este sentido no hablaría solamente de la abadía como un proyecto a futuro sino que conserva este mismo tiempo verbal incluso para su cláusula única, y es de alguna manera conservado también por Crowley al usar “shall be” en su versión de la ley. Sin embargo me pregunto hasta qué punto realmente influyó esa obra más allá de que fuera considerada simplemente como una especie de profecía anticipatoria, como en algún lado leí que el mismo Aleister manifestaba.
sin embargo, a mí me parecería muy extraño que así fuera. Me parece todo menos inocente que haya llamado Thelema a su abadía, sobre todo tomando en cuenta el contexto en el que lo escribe. No es imposible que Rabelais hubiera ya leído el famoso libro de su tocayo Francesco Colonna, es decir, el Hypnerotomachia Poliphili, mejor conocido como El sueño de Polifilo, obra conocidísima y referencia obligada para ocultistas de muy distintas índoles y en el que aparece la ninfa Thelemia quien, junto con su contraparte Logística (significativamente ésta a la diestra y aquella a la siniestra), guían al personaje. Habría que apuntar también el hecho de que Rabelais conoce a Cornelius Agrippa y el Gargantúa se publica un año después de “De Occulta Philosophia” así que podría haber ahí también algo más, no sé.
Tiene dos grandes partes: la primera sucede durante la juventud de Beowulf, y narra cómo acude en ayuda de los daneses o jutos, que sufrían los ataques de un ogro gigantesco (Grendel), y tras matar a éste, se enfrenta a su terrible madre; en la segunda parte Beowulf ya es el rey de los gautas y pelea hasta la muerte con un dragón."

"Partiendo de la postmodernidad como situación, y con la pregunta filofósica de fondo sobre la universalidad de algunos símbolos, la investigación estudia el fondo mítico del pensamiento arcaico y clásico griego a partir del corpus de textos órficos. Para ello aplica a dichos textos el método de convergencia expuesto por Gilbert Durand en Las Estructuras Antropológicas del Imaginario*, proponiendo una taxonomía simbólica concreta que permite dotar de sentido pasajes órficos oscuros.
En la primera parte se argumenta en favor de una metodología que privilegia la interpretación sobre la explicación y la imaginación sobre la demostración, y cuyo axioma fundamental es, según la hipótesis de Gaston Bachelard, que todo discurso racional se rige por imágenes míticas en él subyacentes. Para ello se retoman elementos de las principales corrientes historiográficas dedicadas al análisis del discurso simbólico: el ultradifusionismo, la Tradición Primordial, el psicoanálisis, la fenomenología de las religiones, el estructuralismo, etc. Esta parte se completa con una exposición de las principales teorías sobre la naturaleza de las fuentes órficas.
En la segunda parte se presenta la taxonomía que se obtiene con la aplicación mencionada, distinguiendo en el imaginario órfico entre: 1) símbolos que expresan el miedo al tiempo devorador (el caballo, el agua de olvido, el cuerpo como prisión del alma, etc.); 2) símbolos que ordenan el cosmos para superar tal desorden (el rayo, el árbol cósmico, los cuatro ríos, el alma aérea, las contraseñas, etc.); 3) símbolos que eufemizan lo infinito convirtiéndolo en receptor y generador (los titanes, los curetes, la noche, la crátera, la leche, etc.); 4) símbolos que eufemizan el paso del tiempo convirtiéndolo en regularidad (el andrógino, la luna, Core, el zodíaco, Dionisos, etc.). Se estudia un gran número de símbolos órficos y cómo la mayoría de ellos convergen entorno a uno de los tipos antedichos. Además, se comparan con pasajes filosóficos en los cuales se filtraron aquellas imágenes míticas, con mitos semejantes de otras culturas y con muestras iconográficas."
Sumariamente, los principales méritos de esta investigación son los siguientes.
1) Identifica elementos míticos que yacen latentes en pasajes fundamentales de la filosofía presocrática y platónica, inspirándolos: Anaximandro consideró que los antiguos humanos nacían de la panza de los peces; Anaxágoras defendía que el mundo se expandía ordenadamente en espiral; Parménides sujetó al Ser con cadenas, y se dirigió tirado por yeguas hacia donde se encuentran las puertas del día y de la noche; Platón ató dos caballos alados a un tronco, imitando la imagen arquetípica del árbol cósmico por el que las almas suben y bajan; Leucipo y Demócrito envolvieron el mundo en un manto, racionalizando el peplo de Perséfone; etc.
2) Propone una interpretación de lectura global del simbolismo órfico que permite dotar de sentido pasajes oscuros: la convergencia de ciclos cósmicos y humanos sirve para explicar la liberación del ciclo de las reencarnaciones; el isotopismo entre las figuras de Sémele, la luna, la barca de Dionisos, Perséfone, etc., hace compatibles el origen y muerte doble de los seres humanos: somos del cielo y de la tierra, como la luna; la mitología comparada permite integrar en un entramado mítico lleno de sentido el ciprés blanco del orfismo entendido como árbol de la vida; encontramos conocimientos empíricos velados en pasajes míticos (la serpiente multiforme con cabeza de diversos animales o el Tiempo llamado Heracles nos hablan explícitamente del zodíaco).
3) Demuestra la viabilidad, con matices, del método de convergencia de Durand.
Tésis doctoral de Javier Martínez Villaroya. Universitat de Barcelona- Año 2008
Aproximadamente, 475 páginas.
Más información: http://www.tesisenxarxa.net/TDX-0523108-105649/
*-- Si alguien deseara leer este libro, sólo he podido localizarlo en francés. Solicítalo en comentarios. Si dispones de este E-book, agradeceríamos que fuera compartido.¡escríbenos!

Toda persona que tema los sufrimientos, que le estremezcan las privaciones o que se sienta cobarde ante la idea de morir, procederá cuerdamente dedicándose a cualquier spot antes que a la magia. Las mallas de las bailarinas serán espectáculo más propio de estas gentes que no el de las visiones del astral. Existe, no obstante, una forma de experimentos mágicos a propósito para las personas pusilánimes, que aconsejaremos a cuantas quieran divertirse dedicando de sobremesa unos momentos a los fenómenos del espiritismo. Nada tienen de difíciles y sí mucho de consoladores, y después de todo, quedan a tal distancia de la verdadera magia, qeu no hay que temer ningún serio accidente, mientras no se olvide la precaución de saber dejar las cosas en el instante oportuno. Por distinto derrotero puede el observador remontarse a los orígenes de las ciencias ocultas, para estudiar a los antiguos conocedores de tales fenómenos y otros análogos, y saber llamar las cosas por sus verdaderos nombres. En este caso, éntrase en la Magia de un modo consciente y racional; pero entonces también se entra en la vía de los réprobos, de los apestados y de los malditos. No podemos, pues, recomendar el camino a persona alguna, porque ni conduce a la riqueza, ni a los honores oficiales, y el que le aborda, debe de antemano estar dispuesto a ppasar por las tres grandes expiaciones iniciáticas; saber sufrir, saber abstenerse y saber morir.
